domingo, 7 de noviembre de 2010

Buena Vista Internacional - Pelicula 'Sin Ella'

Sin Ella

Gastón es una persona con los problemas normales de cualquier hombre actual, un trabajo estresante que no le deja mucho tiempo, dos hijos (Gabriela de 16 y Lucas de 9) y una ex mujer que sólo parece reclamarle esa falta de tiempo.

La película comienza cuando encontramos a Gastón en la sala de transmisiones de un estudio de televisión en su rutina semanal de sacar al aire el reality show más popular de esos momentos. En el medio de ese caos organizado, Aída su asistente de toda la vida, contesta el teléfono y le grita que tiene una llamada muy urgente. Cuando Gastón atiende de muy mala gana, lo que escucha del otro lado del teléfono le transforma el rostro: es ahí donde realmente la historia comienza, es ahí donde la vida de Gastón cambiará para siempre.

Carmen es atendida en un hospital debido a un accidente de tránsito. Es ahí, mientras entra a encontrar a Carmen, que la realidad lo golpea y supera de manera avasalladora por primera vez.

En el hospital se encuentra con Fabián, el nuevo marido de Carmen, un inmigrante argentino con el cual siempre trató de tener buena relación para mantener la fiesta en paz con Carmen y los niños.

Ese día aprendió la primera lección del resto de su vida: que es en esos momentos donde el mundo se paraliza y no en una estúpida sala de trasmisiones de un reality show.

Fabián tiene la idea de quedarse con la custodia de los hijos pensando que su participación como padre continuará siendo la misma, pues considera que Gastón no es parte del día a día de ellos. Gastón toma cartas en el asunto y decide resolver la mudanza de sus hijos a su departamento de inmediato. Lo primero es organizar su nuevo rol de padre de tiempo completo. La nueva forma de vida en el departamento de Gastón claramente no está bien diseñada para el día a día de los niños. Organizar la rutina es imposible, Gabriela parece no estar conforme con nada, su tristeza se traduce en un sentimiento que a ratos parece rabia y a ratos autismo, mientras que Lucas trata de mediar.

Las cosas para Gastón en el trabajo tampoco parecen ponerse más fáciles, al contrario, sus jefes, que siempre lo han tratado a un nivel casi de familia ahora realmente le manifiestan su preocupación por la falta de atención a sus deberes en el trabajo.

En esta nueva vida, no tiene un solo segundo para nada, sólo intenta ver cómo se le hace para ser un buen padre; en la oficina no puede bajar la guardia, él es el soporte de ese programa que casi se ha vuelto parte de la cultura del país y parte de su degeneración intelectual. Pero a pocos días de la muerte de Carmen, de la mudanza de los muchachos y del mejor martes en los raitings del programa, Gastón no tiene idea de cómo organizar su vida.

El personaje de Gastón pasa de una situación a otra, tratando de dar orden a lo que parece ser la peor noche de su vida; intenta acomodar un poco su estudio para convertirlo en la habitación de Lucas, se va dando cuenta que está lleno de dudas, no sabe si podrá, no ve ninguna salida, rompe en llanto y se pregunta cómo hacer las cosas bien con los hijos; y es allí donde aparece Carmen en su imaginario. Ambos conversan como siempre, o tal vez como antes, él busca analizar con ella sus angustias inmediatas, cómo organizar a los hijos para que se sientan lo mejor posible con su nueva situación, cómo lograr balance en la atención a ambos. La conversación es breve pero le trae a Gastón tranquilidad y paz. Carmen como llega se va y él, con la misma tranquilidad con la que la recibió, la despide. … Gastón respira una diferencia inexplicable se siente un poco mejor.

Lo siguiente es una historia de aprendizaje, de amor después del amor, o lo que algunos llaman amor verdadero, el que no se acaba.

Todos los días es un reto, la realidad despierta a Gastón y le dejaba saber todo lo que tiene por delante y por aprender. Él sólo trata de pensar y entender qué es lo que ella haría en su lugar. Y así Gastón, con la ayuda de ella, estando sin ella, es como logra redefinir su destino, dándose cuenta de que a veces lo que creemos que es lo más importante en nuestras vidas resulta ser lo menos indispensable; y por el contrario, lo que cotidianamente no vemos, lo podemos perder en un segundo percatándonos hasta ese momento de que eso que acabamos de perder, era lo que nunca debimos haber dejado a un lado. Sin Ella es una lección que nos enseña que siempre que se cierra un ciclo se abre uno nuevo, y que está en nosotros aprender de los dolores y errores del
pasado.